Archivo mensual: febrero 2012

Change or Die


Por Luis Schiebeler
(review del disco Ten$ion de Die Antwoord, publicada en IndieHearts)

¿Cuánto se puede sostener la astucia del pastiche, de la parodia y lo intertextual?¿Hasta donde aguanta un concepto que se vale de éstos recursos? Y si acaso fuesen renovables ¿podría surgir algo auténtico? Lo nuevo de los sudafricanos Die Antwoord, se titula Ten$ion (2012) y es tan vigoroso y nasty como $O$(2009) aunque todo ese big making que los llevó de gira con M.I.A. y llamó la atención a David Lynch, ya se advierte un poco exánime.
“I Fink U Freaky” es el corte de difusión y parece que insisten con ese combo de euroforia pastillera y hip-hop de blancos que le llaman rap-rave. Aún así, a la flamante canción no le faltan ni los susurros creepies e infantiles de la cantante Yo- Landi Vi$$er, ni el liriqueo grotesco de Ninja, el otro MC, y menos el menjunje de beats de Hi -Tek, el dj. Es un tema bien sintético y bailarlo sería como moverse con tres al mismo tiempo; como si sonaran Technotronic, Aqua y House of Pain a la vez. Sin embargo, es en el videoclip donde la oferta de los sudafricanos parece flaquear, pese a la impresionante dirección artística del gran fotógrafo norteamericano Roger Ballen. El clip muestra en blanco y negro una especie de certamen de baile como de freak style en un sótano todo corroído. Se ven máscaras, serpientes, ratas, insectos, dibujos siniestros y arcaicos, mientras Yo-Landi corea con su típico acento afrikáans (lengua de los colonos holandeses en Sudáfrica) “I think you are freaky and i like you a lot”. Ahora bien, ¿hacía falta exacerbar la estética lumpen – marginal que los identifica? Como si nadie se hubiera dado cuenta de eso en sus clips anteriores “Zef side” y “Evil Boy”, que llegaron a tener millones de visitas en You tube. Además, la estética trash está tan trabajada, tan cuidada y cifrada que, empezar a sospechar de la a priori condición freak de la banda, ahora parece otra obviedad.

De todas formas, Ten$ion es un disco coherente que no salió por Interscope Records como $O$ sino por Zef Recordz, el nuevo sello de la banda. Abre con “Never Le Nkemise I”, un track bien electro, distorsionado y dubstep. Le siguen “Zefside Zol” y “Fatty Boom Boom”, puras bases tribales que en la línea de M.I.A. arrojan mística.”Hey Sexy”, “So What” y “Baby’s On Fire” son quizás los mas flojos y chiclosos, que van de un sonido boys band al clásico white rap. El cierre está cargo de “Never Le Nkemise 2”, algo así como Justice tocando eurotrance en una Love Parade.

Die Antwoord, significa “la respuesta” en afrikáans (lengua germánica) y la tendrán acaso, cuando su público se aburra de verlos bizarrear y empastichear canciones. Baricco dice que toda mutación es dolorosa, siempre imperfecta e incompleta, de modo que no queda otra que desearles un feliz cambio de piel.

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Alunizados para siempre



Por Luis Schiebeler
(Review de Air-Les Voyage dans la Lune(2012), publicado en IndieHearts)

Que Groupama Gan y Technicolor, las dos fundaciones que lideran la conservación de obras maestras del cine hayan seleccionado a Air como banda sonora de la centenaria y restaurada película de los hermanos Meliés “Viaje a la Luna”, es una decisión tan acertada como correspondida. No solo ubicó al dúo francés en una posición honorable de su carrera, sino que además esta epónima obra del séptimo arte de culto quedó afortunadamente revitalizada en virtud del maduro trabajo de la banda. De modo que, estimulados por su aporte en este film de catorce minutos, Air decidió ampliar sus motivaciones musicales y el 7 de febrero lanzó oficialmente su séptimo álbum de estudio inspirado en la película. Un disco bien somático que late de realismo y en el que se advierte el proceso artesanal al que se sometieron para estar en consonancia con la otrora cadencia lúdica y experimental de los Meliés al descubrir las posibilidades del famoso kinetoscopio. La agrupación integrada por Nicolás Godin y Jean-Benoit Dunckel explicó que quisieron transmitir narraciones lunáticas valiéndose de percusiones y algunos efectos caseros. Y efectivamente es lo más destacable del disco, aunque ya lo hayan explotado en Virgin Suicides (2000). Tambores de orquesta y sonidos ululantes de sintetizadores que parecen sirenas antiguas son los que predominan en el álbum y que arrojan intensidad a los climas apoteóticos.

De los once tracks, los primeros ya anticipan la presencia de las baterías con sonidos gordos y secos. Hay ingeniosos arreglos de tones grabados en simultáneo como en Seven Stars, de sello bien de Air y que cuenta con la voz de Victoria Legrand (Beach House). Sonic Armada es otro magnífico tema, casi progresivo con un genial desmadre de sintetizadores hacia el final. Una amalgama de estilos, sonidos synths y heavies se advierten en Parade y Cosmic Trip; remitiendo este último bastante a The World Hurricane de Virgine Suicides. Le siguen Moon Fever, un track onírico, meramentre ornamental, cinematográfico y Lava, en el que meten un arpegio de banjo en medio de un clima bien galáctico. Who am I es acaso lo más flojo del disco y es el que cuenta con el aporte de las integrantes de Au Revoir Simone.

Air se sacó las ganas. Pudo canalizar sus lunáticas obstinaciones y nada menos que con la obra que inauguró el cine de ciencia ficción. Bajaron en música lo que los Meliés flashearon con el kinetoscopio de Edison. A todo ese pandemónium lunático, con bufones, astrónomos, magia y lirismo de “Les Voyage Das La Lune”, los franceses le ponen su impronta Moog, sideral y procurando el leit motiv del film.
Las detracciones inevitables, obviamente las recibieron en su país por tratarse de una osadía para con un hito nacional del cine.

Catorce años atrás la banda ranqueó alevosamente con el magistral Moon Safari (1998). Hoy, piloteados por la eminencia de los Meliés parece que alunizaron nuevamente para ratificar que sus fulguraciones musicales, son inagotables.

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